viernes, 12 de mayo de 2017

Qué leer... si buscas el ambiente de la ciudad

Vuelvo al a carga con un post de recomendaciones según temática que tanto disfruté eligiendo para Qué leer... si te gusta Jane Austen y esta vez me he decantado por hacer una selección con tramas que tengan como fondo escenarios urbanos. Espero que os dé alguna que otra idea y que me comentéis todo lo que se os ocurra sobre los libros que aquí van a aparecer. ¡Comenzamos!

Primera parada una de las grandes ciudades del mundo y del más fascinantes del mundo: Nueva York, donde se sitúa La hoguera de las vanidades de Tom Wolfe. Sherman McCoy es el típico de yuppie de Walt Street con una vida de lujo que una aciaga noche coge un desvío equivocado, se pierde por las calles del Bronx y atropella a un chico negro dándose a la fuga.

Este es el punto de partida para que el autor nos cuente de la manera más apasionante los conflictos raciales, las diferencias entre los barrios más empobrecidos y los más acomodados, las luchas de intereses, la manipulación de los hechos... Solo el primer capítulo es ya para enmarcar. 

Y no dejamos Manhattan para irnos a Washington Square con mi admirado Henry James y una de mis novelas favoritas. Allí vive Catherine Sloper una rica heredera, que no posee muchas habilidades en el aspecto social.  De pronto aparece un pretendiente en escena que levantará más de una sospecha sobre sus verdaderas intenciones. Nos metemos de lleno en el ambiente neoryorquina del siglo XIX con esas fiestas, el asunto del matrimonio, la alta sociedad... Y todo contada maravillosamente por James, sobre todo la personalidad de Catherine que es mucho más de lo que pueda aparentar.
Fernand Lugren
Regresamos a Europa y en concreto a una de las ciudades más bonitas, Florencia, con Una habitación con vistas de E. M. Forster. Lucy Honey Church es joven inglesa de la alta sociedad que está en Florencia de viaje con su dama de compañía. Tienen la mala suerte de que el hotel en el que se hospedan no les han dado unas habitaciones para disfrutar de la hermosa ciudad, pero el peculiar señor Emerson y su hijo George les cederán sus habitaciones para que puedan contemplar las vistas.

Turner
Este detalle de caballeros, aparentemente sin más trascendencia, cambiará la vida de Lucy irremediablemente, como nunca se hubiese imaginado, y qué mejor que hacerlo entre las calles de un lugar tan mágico como Florencia.

No dejéis pasar este libro porque os conquistará desde la primera página por el ambiente que describe, los personajes, su parte más romántica, cómo esta narrado... Una absoluta gozada.

Sostiene Pereira de Antonio Tabucchi sucede, por su parte, en Lisboa (otra ciudad bonita de verdad) en los años 30, en plena dictadura de Salazar.

Pereira es un periodista, apasionado de la literatura francesa y con una vida bastante monótona y de rutinas fijas. Cuando le encargan ponerse al frente de la sección de cultura de un periódico de no demasiado renombre contacta con Monteiro Rossi para que sea su colaborador.

Jo-anne Corteza
Esta relación con el joven, absolutamente comprometido con la situación política y muy vitalista, le abrirá los ojos a lo que verdaderamente está sucediendo a su alrededor y cambiará su pasiva actitud. Qué maravilla es este libro, que no ha dejado de encandilar a los lectores desde su primera edición. Dadle la oportunidad y en cuanto lo leáis no os olvidaréis de Pereira.

¿Qué os parece viajar ahora al París prerrevolucionario? Qué época tan interesante y que tanto significó. Hasta allí nos vamos a trasladar con dos académicos de la Real Academia de la Lengua Española de la mano de Arturo Pérez-Reverte sus Hombres buenos.

Nuestros protagonistas llegan a París en busca de ese gran compendio del saber que es la Encicoplédie y van a encontrar una ciudad vibrante, culta, hedonista... y en la que también se palpa el creciente descontento que desencadenará la Revolución Francesa. Esta novela me hizo volver a encontrar el Reverte que tanto me gustaba y transmite tal amor por los libros y la cultura que me apasionó.

La última recomendación es uno de los libros que no se ha movido de mis favoritos desde que lo leí por primera vez: Norte y sur de Elizabeth Gaskell. Nombrar a esta autora es ya más que una garantía y aquí nos trae una historia que no podéis dejar escapar.

Margaret Hale deja su hogar en el sur rural de Inglaterra para trasladarse al Norte, a la ciudad de Milton en la que se vive con intensidad la revolución industrial. El contraste es demasiado para la joven que observa con altanería la vida social, las costumbres y los habitantes de la ciudad, pero poco a poco las vivencias que allí le esperan cambiarán su perspectiva.

En este libro están reflejados a la perfección los conflictos obreros, la lucha por salir adelante, por conservar los principios, las falsas apariencias, el verdadero amor... Tiene además a uno de los protagonistas masculinos más fascinantes de la novela victoriana. Hay quien lo prefiere a Darcy, ¡imaginaos!

Es una novela de diez y con esa manera de narrar que solo tiene Elizabeth Gaskell, tan comprometida con la situación que describe y que tan bien transmite la esencia de los personajes: te hace de verdad estar allí. Una historia imprescindible.

Mientras hacía esta selección de libros se me venían a la cabeza cantidad de títulos que encajarían a al perfección, así que, si os parece interesante, habrá continuación de historias urbanitas. ¡Espero vuestros comentarios!

Matthew Sharack

martes, 18 de abril de 2017

'Villa Vitoria' de D. E. Stevenson

¡No me canso de leer libros de Stevenson! Os confieso que desearía que no se acabasen nunca... Y creo que con esta declaración de principios se demuestra lo mucho que me ha gustado la última novela que he leído de esta autora XD Todas tienen en común esa magia para transportarme a un ambiente acogedor, con personajes que te conquistan irremediablemente...

Me encanta cómo narra su día a día: su sencillez. No hacen falta grandes sucesos, ni historias enreversadas para que se te pasen las páginas sin que te des cuenta y te dé tremenda pena cuando llegas al final.

Alrededor de Villa Vitoria, una gran casa de campo en el pueblo de Ashbridge (vecinos de nuestra querida señorita Buncle), se desarrolla la vida de su dueña, la amable y hospitalaria, Caroline Dering, sus hijos, los vecinos, nuevos visitantes como el encantador señor Shepperton... Todo ello en los años siguiente a la Segunda Guerra Mundial en los que aún se nota la escasez y se deben hacer mil y un malabarismos para salir adelante.

Antonietta Varallo
Empecé este libro en un autobús abarrotado y dando tumbos y, como os decía al principio, en cuanto comencé con la primera página ya estaba en la campiña inglesa. Estaba en ese pueblo tan pintorescos conociendo a sus habitantes. Además me encanta cómo te presenta siempre a sus personajes: haciendo alguna labor de su vida cotidiana, con algún gesto... que indica mucho de su personalidad y así nos van conquistando o nos ponemos en guardia.

Es el caso de Caroline, que se preocupa y está ahí para todos y ellos le devuelven el afecto admirándola por su bondad. Es una protagonista que me ha gustado mucho porque no es ese buenismo ñoño que a veces se te hace irreal, sino que es una buena persona que también tiene sus puntos a mejorar y su propósito de enmienda no siempre sale como le gustaría. A quién no le ha pasado...

A su alrededor se van desarrollando el resto de tramas que nos llevan a conocer un poco mejor el vecindario. Tenemos a sus hijas a las que en ocasiones dan ganas de darles algún que otro meneo, la chica que la ayuda en casa y que tiene una historia muy tierna o su pasional hermana que nos va a mostrar algún retazo del Londres más teatral.


Y de fondo la terrible postguerra. La autora no se recrea en el drama, pero con algunos detalles muestra lo mucho que sufrió Inglaterra con la contienda. Hechos como que casi era necesario unir a todo el vecindario para tener todos los ingredientes para hacer un pastel debido al racionamiento o las marcas que dejan en algunos personajes las consecuencias de la guerra.

Pissarro
No sé qué tienen las novelas de Stevenson que siempre me dejan con una sonrisa en los labios y con una sensación de "buen rollo"...

Pero no porque nos muestre un mundo ideal y repelente de perfecto, sino porque muestra en positivo a personajes muy reales que deben enfrentarse a restos, que no se rinden fácilmente y que luchan por salir adelante. Sin grandes alardes o exageradas heroicidades, sino viviendo de la mejor forma que sabe.

Así que aquí me tenéis encantada con mi última lectura Stevenson y deseando que llegue la siguiente. ¡Preparada estaré para que no se me escape!

miércoles, 22 de marzo de 2017

'Apartamento para tres'

Creo que en alguna ocasión os he comentado lo mucho que me gusta el cine clásico y pensé que podría estar bien compartir en el blog las películas que voy viendo y que pudieran resultaros interesantes (momento intercambio de Qué leería...Qué vería... :-D) ¡Espero que os guste la idea!

No estaba segura de cuál película podría ser la primera y una tarde de domingo perezosa me dio la respuesta: Apartamento para tres (1966), que a mí nunca me falla cuando quiero pasar un rato de buen cine y disfrutar de una película muy muy entretenida. 

Está protagonizada por el gran Cary Grant, que aquí interpreta a un hombre de negocios, Sir William, que llega a Tokio en plenos Juegos Olímpicos. Ante la imposibilidad de encontrar alojamiento en los masificados hoteles de la ciudad enreda a una chica inglesa, Christine, para que le deje compartir su apartamento durante su estancia. La situación ya de por sí un poco peculiar se complica cuando a esta extraña pareja de compañeros de piso se une un atleta de Estados Unidos, Steve. Sir William se tomará como algo personal el noble propósito de unir a los dos jóvenes aunque primero tenga que deshacerse del pedante novio de ella. 

Veis que con este argumento... ¡el enredo está servido! Y eso, cuando hablamos de comedia, a mí me pierde y siempre me funciona. Más si tenemos a Cary Grant en un personaje del que se espera que sea un caballero, con toda la flema inglesa, pero que en el fondo en un liante de mucho cuidado que no duda en jugar un poco "sucio" para lograr lo que quiere.


En ese sentido Christine le da el contrapunto perfecto (los dos actores además tienen una química muy buena) porque ella es súper cuadriculada, con toda su vida y futuro perfectamente organizados sin posibilidad de espontaneidad, que no da crédito a cómo ha acabado viviendo con dos hombres en su pequeño apartamento. La situación volverá su vida del revés y dará lugar a situaciones muy divertidas, por ejemplo el momento en que establecen el milimétrico horario de baño-desayuno de las mañanas. Es absolutamente genial.

Al igual que todas las triquiñuelas que se ven obligados a llevar a cabo para ocultar al repelente novio el escandaloso hecho de la convivencia a tres. Hay un viaje en barco en el que la cosa no puede estar más enredada.

Las escenas con él son también de carcajada porque es un cursi y petulante de mucho cuidado que no tiene mucho que hacer ante el torbenillo que es Sir William y el modo en que este logra enredarle con sus falsas adulaciones.

Apartamento para tres es una comedia clásica sin más pretensiones, pero fantástica para pasar un rato muy ameno. De esas películas "disfrutonas" que te dejan con una sonrisa cuando lo que apetece es desconectar. ¡No dejéis de verla!

lunes, 13 de marzo de 2017

'Frankenstein' de Mary Shelley

Hay historias, personajes... de los que han hecho cantidad de versiones para el cine o la televisión, se han escrito continuaciones o tramas paralelas, se les ha llevado como "artista invitado" a otras narraciones... que al final su sentido original se pierde y creo que justamente eso es lo que ha sucedido con Frankenstein

En la mayoría de las ocasiones queda reducido a un monstruo horripilante que va por ahí asustando al personal, pero todo su trasfondo se pierde. Y eso justamente es lo más bonito y lo más apasionante del texto original: los sentimientos que tiene la criatura, que sufre, ama, se desespera... del mismo modo que cualquier humano. Igual que aquel que lo creó.

En ese sentido no es en absoluto esa historia de terror con suspense y sustos teatrales que tenía en mi cabeza. Todo lo contrario, pienso que es muy intimista y se centra en los miedos más profundos y personales que todos podemos tener en el corazón: la soledad, el fracaso, la falta de afecto, perder a quien amas, la incomprensión... Esa clase de sensaciones que de verdad desasosiegan a quien las padece.

Esta es una novela pausada, nada sucede con precipitación y se toma su tiempo para explicarte cómo se llega a cada punto de la historia. La primera parte nos pone en antecedentes y conocemos mejor a Victor Frankenstein, el científico que creará al monstruo. Es genial el modo en el que la autora logra que nos interesemos por sus estudios, que comprendamos cuáles son sus pretensiones, su frustración y el porqué. Es la base para todo lo que vendrá luego.

El gran acierto de esta novela es que en ella vamos a ver en todo momento la dualidad Frankenstein/criatura. Cómo los ideales de grandeza de Victor, su irrefrenable deseo de conseguir lo que parece imposible, de hacer lo que nadie ha podido... le traen tantos remordimientos de conciencia cuando los materializa y se da cuenta de todo lo que traen consigo. Y esa misma lucha sin cuartel por hacer realidad sus deseos provoca también la desgracia de alguien que no ha pedido estar en este mundo y que se ve de pronto rechazado y desprotegido.

Puede ser un monstruo enorme, con fuerza desproporcionada, incontrolable en muchos aspectos, pero son muchas otras cosas lo que le hacen vulnerable. Es como si a un niño pequeño le dejasen en medio de la nada. ¿Qué podría hacer? Él es en origen bueno, pero no le dan oportunidades y ve como su afecto y anhelo por tener amistad, amor, compañía... son pagados con desprecio. Esas serán sus enseñanzas en los inicios de su vida y sobre bases tan duras y crueles deberá tomar sus decisiones.
Ilustraciones de Bernie Wrightson

La autora logra que en muchos momentos empaticemos con la criatura, la hace tan humana como cualquiera de nosotros, y así consigue que comprendamos sus sentimientos. Nos lleva a reflexionar también cómo nuestras vivencias, el entorno, aunque luego el paso definitivo sea sin duda nuestro y tengamos la libertad y responsabilidad de elegir, nos afecta para bien y para mal y ¡de qué manera!

Todo ello escrito con un talento increíble. Me encanta cómo usa el recurso de las cartas para dar inicio a la historia, la pasión que tienen cada uno de los personajes, los giros de la trama que te dejan con el corazón en un puño, la tensión que va subiendo sin parar... Mary Shelley es una narradora que merece mucho la pena.

Os animo de verdad a que leáis este libro. Si sois fans del Frankenstein del cine vais a descubrir su interesantísimo origen y todo lo que hasta el momento no nos había contado. Y si es un personaje que nunca os haya atraído especialmente, ahora sin duda descubriréis una historia apasionante y para nada tópica. ¡No la dejéis escapar! 

sábado, 25 de febrero de 2017

Qué leer... si te gusta Jane Austen

Siempre os hablo mucho de Magrat porque, entre otras cosas, es mi súper gurú: me ayuda mucho y me da muy buenas ideas. Un día hablando de cuánto me había gustado su vídeo de Libros para fans de Jane Austen, me animó a hacer mi propio ranking... ¡y aquí estoy!

Tenía que empezar con Jane, no podría ser de otra manera, y he intentado hacer una lista que complementase a la suya que estaba fantásticamente bien elegida. ¡Here we go!

Para empezar tenemos a Nancy Mitford y su libro A la caza del amor. Sus protagonistas son la excéntrica familia Radlett, vistos por los ojos de su prima Fanny (ummm algunas coincidencias con Mansfield Park), y todas las peripecias de su aristocrático, y al mismo tiempo loco en muchos aspectos gracias a lo peculiares que son todos los personajes, día a día. Es una novela que nos lleva de lleno a ese ambiente campestre tan típicamente inglés en el que no falta ese sentido del humor y de la ironía tan suyo.

84, Charing Cross Road de Helen Hanff pasó a convertirse, nada más leerlo, en uno de mis libros favoritos (¡me maravilló!) y su protagonista, una escritora espontánea, sarcástica, divertida, con carácter... me recuerda a nuestra Jane por lo especial y estupenda que es.

La historia narra la relación por carta que Helen establece con un librero inglés en su búsqueda de raros volúmenes. En un principio solo les une el interés profesional, pero poco a poco comienzan a ser amigos y sus cartas transmiten tanta cercanía, cariño y sinceridad de sentimientos (además de amor por la literatura) que te metes de una manera increíble en la historia y que te aporta muchísimas cosas a pesar de lo corto que es..

¿Y si cambiamos de continente? En el salvaje oeste tenemos El rancho de La U Alada de B. M. Bower al que llegará una joven doctora que pondrá del revés el devenir de todos los rudos vaqueros que en él trabajan y viven.

Uno de los especialmente damnificados será Chip que no sabrá cómo reaccionar ante este personaje femenino que tiene tanta fortaleza y seguridad. Aquí hay una heroína Austen en potencia, que no se amilana y que te conquista desde el primer momento. Además su romance es divertidísimo. 

Como ya le hemos cogido el gusto a viajar, continuamos más al Norte y conoceremos a Valancy Stirling de la mano de Lucy Maud Montgomery. Esta es una historia que enseña que nunca hay que dejar de intentarlo, de como al final sembrar cosas buenas tiene su recompensa, aunque no siempre lo parezca y a veces nos desesperemos.

Las preciosas ilustraciones de 'Valancy' son obra de Almudena Cardeñoso
Así, en cuanto Valancy se atreve a luchar por lo que de verdad quiere movida por lo que una inesperada revelación que le hará despertar y después de sufrir todo tipo de ninguneos en su propia familia, comenzará a encontrar su camino tan sorprendente como gratificante. A Jane Austen le habría encantado este personaje al que todos daba por acabada cuando aún no había ni empezado a vivir de verdad y que tiene un corazón enorme. Os aviso que caeréis rendidos ante ella.

Un susurro en la oscuridad de Louisa May Alcott es un historia gótica con todos los ingredientes de misterio, intriga, secretos, intenciones ocultas... hasta llegar a un sorprendente desenlace. Una novela que atraparía seguro a mi querida Catherine Morland. Ya la estoy viendo toda sugestionada por la abadía de Northanger imaginándose... ¡quién sabe qué! Además es una oportunidad de leer a la autora de la maravillosa Mujercitas en un registro totalmente distinto.

Y por último me lanzo a recomendaros un libro muy divertido en el que los personajes tienen muchos prejuicios para ciertas cosas, hay alguna coqueta con no muy buenas intenciones, un galán estupendo al que le cuesta darse cuenta de lo que tiene justo delante, una chica normal que tiene que aprender a imponerse... Todo ello en el marco de una revista de moda, la vida en Dublín y los distintos retos a los que tendrá que enfrentarse su directora, una de sus redactoras y la amiga de esta, una ama de casa acomodada.

Magalie Foutrier Portfolio
Han pasado muchos años desde que leí por primera vez Sushi para principiantes de Marian Keyes y me sigue encantando y haciendo reír cada vez que releo algún capítulo. A veces se cataloga a este tipo de libros en el cajón de "comedias románticas sin sustancia" y aunque hay muchas que son así, porque en mi opinión en el momento en el que estaban más de moda se publicaron demasiadas y sin mirar su la calidad, otras son estupendas en su género: bien escritas, amenas y con una buena trama.

Espero que os haya gustado la selección y que me contéis qué os parecen, si las habéis leído y las veis potencialmente austenitas... ¡todo lo que os ocurra!

miércoles, 25 de enero de 2017

'Patricia Brent, solterona' de Herbert George Jenkins

Este es un libro muy especial para mí porque la editorial dÉpoca me ha dado la oportunidad de participar en él escribiendo la introducción y qué puedo deciros que ¡me ha hecho mucha ilusión! Y ya después de compartir este alegría con vosotros paso a contaros lo verdaderamente importante que es la historia de Patricia y todos los líos y malentendidos en los que se va a ver envuelta.

Patricia es una joven que vive en una casa de huéspedes en el Londres de 1918 y un día escucha como otros inquilinos comentan, con cierta condescendencia, que pobre señorita Brent que aún no tiene novio, no sale nunca, ay a su edad... Ante estas palabras se siente muy humillada y decide fingir que al día siguiente tiene una cita con su prometido y darles así una lección.

Pero cuál no será su sorpresa cuando al llegar al restaurante de la supuesta cita se encuentra con varios de sus vecinos que han ido allí a espiarla, así que no le queda más remedio que coger por banda al primer tipo que se pone a mano y fingir que es su prometido. Y a partir de ahí... ¡la vida de nuestra Patricia se vuelve del revés!

Si buscáis un libro divertido, muy entretenido y que os ha reír ante las locas situaciones que van apareciendo, esta es vuestra historia. Y es que el autor trata con mucho sentido del humor todo el asunto de la vida social de Patricia que tanto preocupa a su entorno y que les hace inmiscuirse sin demasiado tacto en su vida: vamos, que son como un auténtico elefante en una cacharrería.

La edición está fantásticamente ilustrada
por Iván Cuervo
Por eso todos los secundarios son muy importantes y además debo decir que son absolutamente geniales: cada uno aporta detalles muy graciosos a la trama.

Tenemos por ejemplo a su tía, una mujer de armas tomar con la que tendrá auténticas batallas cuando Patricia empiece a plantarse de verdad, tener iniciativa y tomar sus propias decisiones.

Las escenas que comparten son de las que más me gustan porque la tía es tan estirada e intransigente, tan preocupada de las apariencias y del decoro, que cuando pierde los nervios se dan momentos muy, muy graciosos.

Pero sin duda alguna los verdaderos roba escenas son los inquilinos de la casa de huéspedes. Excéntricos y muy peculiares, estás deseando avanzar en la historia para ver qué nueva ocurrencia traman para liar aún más la situación ya de por sí extrambótica en la que se encuentra Patricia.

Así nos vemos inmersos en una comedia de enredos que coge un tema que siempre ha estado muy presente en la literatura, con esa línea invisible pero que tanto da que hablar y que parece separar a una mujer soltera aunque aún con posibilidad de casarse y bla, bla, bla... de otra que ya no tiene ningún remedio; y opta por el humor para tratar el argumento y hacer que disfrutemos mucho leyendo todas las peripecias que van surgiendo.

Además, cómo no podría ser de otra manera, tiene un sentido de lo cómico tan inglés que le da una chispa muy especial. Está lleno de ironía, sarcasmo y esa manera tan suya de tomarse a risa muchas de sus señas de identidad: sus lords y sus ladys o el protocolo que tan presente está en la casa de huéspedes que parece que cada noche cenan en Buckingham Palace.

Merece de verdad la pena darle una oportunidad a esta "solterona" que tiene mucho que contarnos y dejarse llevar por esta historia que os va a hacer reír a carcajadas en muchos momentos. Este es un libro para desconectar, sentarse a leer y disfrutar. ¿Qué más se puede pedir?